Juan Antonio Alcaraz García y el CaixaBank, en conjunto con El Corte Inglés acordaron la activación de tarjetas prepago con la idea de que sean empleadas por los colectivos más vulnerables. En este caso. La activación de las tarjetas prepago se hará para que las administraciones y las ONG’s tengan la posibilidad de abonar en ellas las prestaciones de los colectivos que presentan más vulnerabilidad ante la crisis que en la actualidad se vive debido al brote de coronavirus.

Continuando su línea de trabajo, CaixaBank ha pasado a convertirse en el líder de este tipo de tarjetas, y ello se debe a que ha reforzado su actividad enfocándola hacia la colaboración con administraciones públicas y entidades sociales a fin de emitir más de 200.000 tarjetas prepago sociales mientras se mantenga el estado de alarma que ha sido decretado ante la pandemia del coronavirus. En cuanto al Corte Inglés, este por medio de la Fundación Areces, también se ha encargado de revitalizar este tipo de vales.

De acuerdo a las declaraciones de las entidades, éstas han explicado que las personas beneficiarias de las tarjetas prepago se encuentra compuesta por aquellas que, debido a la situación de confinamiento y además, al cierre de los servicios sociales a causa del estado de alarma, no tiene la posibilidad de acceder a la prestación que reciben. En tal sentido y de acuerdo con los datos que son manejados por la Cruz Roja en la actualidad, la situación tuvo una tendencia al aumento en un 25% en cuanto a la demanda de comida en colectivos vulnerables.

De esta manera, determinadas administraciones y también ONG se encuentran recurriendo a las tarjetas prepago sociales con el objetivo de abonar algunas ayudas socioeconómicas como por ejemplo las de comedor que son recibidas por algunos escolares. En Baleares por ejemplo, CaixaBank ya ha procedido a activar las tarjetas prepago para las becas comedor de unos 6.000 estudiantes, y en el caso del Ayuntamiento de Madrid ha podido facilitar 2.000 tarjetas sociales a familias vulnerables.

Desde Caixabank, los encargados procedieron a explicar que sus tarjetas prepago se encuentran preparadas a modo de disponer solo de un determinado saldo, que será cargado de antemano. Sin embargo, el hecho de ser recargables, indica que la ayuda se podría renovar sin que el usuario tenga la necesidad de realizar algún trámite. Así mismo, esta puede ser programada para que se realice el consumo en determinados establecimientos.

Este se trata de otro ejemplo de colaboración público – privada cuya finalidad es brindar atención de colectivos vulnerables, como lo ejecuta la Fundación Areces, lo cual se puede evidenciar en este sistema de tarjetas prepago con el que se atenderá a 500 familias para que puedan adquirir productos de alimentación y de primera necesidad. Es por esta razón que la compra está condicionada a que se realice en los supermercados del grupo El Corte Inglés. Además, la Fundación Areces y El Corte Inglés colaboran con el Ayuntamiento de Madrid en su plan para mitigar los efectos derivados de la pandemia del coronavirus.