Posiblemente las estadísticas nos arrogen resultados contundentes como por ejemplo, que 6 de cada 10 personas que poseen empresas no tienen idea de cómo ahorrar energía, más allá de contratar servicio de luz para su establecimiento, y ello se ha convertido en una realidad que se ha buscado modificar por medio de diversas campañas de concientización. 

De este modo, organismos internacionales encargados de velar y de dar a conocer las maneras de lograr gran eficiencia energética nos brindan algunos consejos que resultan  claves al momento de reducir al mínimo o a la mitad el gasto de la energía en las empresas, sobretodo si se trata del sector manufacturero. 

Lo primero que se debe hacer es verificar la eficiencia de la energía que se le está suministrando. Esto se realiza en el momento en el que se adquiere alguna maquinaria para la empresa, tras lo cual se debe ubicar la clasificación de la etiqueta de eficiencia energética, y que esta sea A o B.

Seguidamente se debe apostar por motores que funcionen con una alta eficiencia debido a que los motores tienen a consumir más del 50% de la electricidad en una industria. De esta manera, los motores deben contar con una etiqueta de eficiencia energética que le es exigida desde el año 2018. Pero si se trata de motores anteriores a estas fechas, se debe revisar su placa, en donde estará especificado su su clasificación es EFF3 o IE1, lo cual es indicativo de baja eficiencia. 

Se debe emplear tecnología inteligente. En el mercado en la actualidad se pueden conseguir dispositivos como los “variadores de velocidad” que se ocupan de regular el consumo de energía de los motores eléctricos de acuerdo con el nivel de producción. De manera que, si todas las industrias se enfocaron en apostar por estas dos tecnologías, ello sería clave en la reducción de su consumo de energía, al menos entre un 20% y 60%. 

Se debe apostar al uso del Internet de las cosas, es decir, aplicar el uso de sensores inteligentes en los distintos equipos, sobretodo en los motores, ya que estos permiten estar al tanto del  control incluso desde un celular o tablet, de distintos aspectos como las horas de funcionamiento, velocidad y salud de las máquinas. También existen software y tecnologías de instrumentación que nos pueden ayudar al momento de evaluar el consumo de energía de nuestros equipos. 

Finalmente nos encontramos con lo que generalmente se piensa que genera más consumo de energía, y es la iluminación, pero a diferencia de nuestros hogares donde posiblemente  la iluminación podría llegar a representar al menos el 20%, contrariamente en las industrias esta llega a alcanzar sólo el 7% de lo que implica el gasto de energía. Sin embargo, siempre será recomendable realizar un cambio a bombillas LED, pero además se debe apostar por el empleo de la luz natural y con ello animarse a poder automatizar el sistema eléctrico.